El Servicio de Impuestos Internos postergó hasta noviembre de 2026 la entrada en vigencia de las nuevas exigencias para guías de despacho electrónicas.
Sin embargo, el cambio anticipa un escenario de mayor trazabilidad y fiscalización sobre los movimientos de mercadería y los procesos internos de las empresas.
¿Qué cambió?
La Resolución Exenta N°154 del SII incorpora nuevas obligaciones para las guías de despacho electrónicas y documentos que respaldan el traslado de bienes.
Aunque originalmente comenzaría a regir en mayo de 2026, el SII extendió el plazo hasta noviembre del mismo año mediante la Resolución Exenta N°52.
Las nuevas exigencias incluyen información más detallada sobre:
- conductor y transportista,
- patente del vehículo,
- origen y destino,
- tipo de traslado,
- descripción de mercancías,
- horarios y trazabilidad logística.
¿Por qué este cambio importa?
El foco del SII apunta a fortalecer el control tributario y reducir inconsistencias entre documentos, inventarios y movimientos físicos de bienes.
En la práctica, esto implica que las empresas deberán integrar mucho mejor sus procesos administrativos, logísticos y tributarios.
La trazabilidad dejará de ser solo un requisito documental.
Pasará a convertirse en un elemento central de fiscalización.
Riesgos que muchas empresas todavía no revisan
Entre los principales riesgos aparecen:
- errores en emisión de guías,
- falta de consistencia entre bodegas y documentos tributarios,
- sistemas ERP desactualizados,
- ausencia de registros completos,
- problemas de respaldo frente a fiscalizaciones.
En muchas organizaciones, estas brechas recién se detectan cuando la operación ya presenta inconsistencias.
Qué deberían revisar las empresas
Este período adicional puede transformarse en una oportunidad para:
- actualizar sistemas internos,
- revisar procesos logísticos,
- mejorar trazabilidad,
- capacitar equipos,
- y ordenar flujos documentales.
Los cambios tributarios rara vez afectan solo al área contable.
Normalmente terminan impactando la operación completa de la empresa.
Reflexión Final
El escenario tributario está avanzando hacia un modelo mucho más integrado entre operación y fiscalización.
Y mientras más trazabilidad exige la autoridad, más importante se vuelve la consistencia interna de cada proceso.
Anticiparse hoy puede evitar ajustes complejos mañana.
